lunes, 1 de marzo de 2010

MARZO 2010. INICIO. En una imponente hacienda de Guerrero, el apuesto Ulises del Saltoes un joven y apuesto heredero causa de la rivalidad entre Dalia y Carolina, dos chicas de clases distintas pero que han sido amigas suyas desde la infancia siendo Carolina la consentida de Irene, madre de Ulises, quien siempre ha detestado a Dalia por su origen humilde y desea que su hijo se case con la bella y millonaria Carolina, quien sueña con ese día más sabe muy bien que su gran amor solo puede verla como una hermana y tiene mucho mejor relación con Dalia, por lo que con tal de separar a su hijo de la muchacha Irene planea un viaje por Europa, dispuesta a hacer que su hijo se olvide de la menospreciada chica y pueda convencerlo de casarse con Diana, quien revela a su hermana Lorena el gran amor que siente por Ulises desde que eran niños. Lorena por su parte la presenta con el apuesto y sensual Mauro Acevedo, su prometido, quien encantado por la belleza de Carolina despierta los celos de Diana, quien siempre le reprocha el no querer comprometerse con ella poniendo como pretexto que los dos son todavía muy jóvenes. Tras discutir Mauro acude a un bar en el que gracias a Amadeo, amigo de su novia, conoce a Ulises del Salto, de quien se hace amigo y al que propone que hagan negocios ya que los dos son jóvenes y comparten los mismos anhelos. Ulises, quien es ambicioso y ruín, acepta, dispuesto a hacer pasar una tortura a Diana, quien siempre lo ha sabido cruel y jamás lo ha aceptado del todo, alentando a Carolina para que se aleje de él. A Diana la apoya Aarón, su padre, quien está seguro de que a Ulises solo le importa hacer dinero y enrquecerse para aplastar y menospreciar a los demás, tal y como en su momento lo hiciera su padre.

Dalia lamenta ante Guadalupe, su padre, el que Ulises no la ame como ella quisiera. Amadeo asegura conocer al muchacho desde que nació pues fue criado de su difunto padre y sabe muy bien que no es bueno y que heredó la frivolidad y maldad de su madre, de la que todos rumoran fue la causante de la muerte de su marido. Dalia defiende a Irene y Ulises y aegura que a ella nada le importa con tal de tener el amor del muchacho. Amadeo le pide que se olvide de él y mejor acepte el amor de Emilio, un chico de su condición que es sincero, trabajador y la quiere bien, en serio. Dalia sufre pues en verdad quisiera amar a Emilio como ama a Ulises, quien la tiene prisionera del corazón.

Nardo, quien siempre ha estado enamorado de Carolina, intenta propasarse con ella y son descubiertos por Diana, quien lo enfrenta y abofetea. El muchacho jura a las dos hermanas que se arrepentirán, sobre todo Carolina, por sus desprecios por preferir a un hombre que jamás tendrá ojos para ella ni para ninguna otra mujer. Pronto aparece Mauro para acompañarlas e insiste a Diana en que ella y su hermana no pueden seguir viviendo solas por lo que deben resguardarse con seguridad. Diana le hace saber que si él se casara con ella las cosas serían distintas. Enfurece cuando Mauro le revela que él no se casará ni con ella ni con nadie hasta no estar convencido de que deba dar ese paso en su vida.

Ulises cuenta a Irene del novio de Diana y los negocios que hará con él para acrescentar su fortuna. La alcahueta Irene felicita a su hijo por haber heredado su ambición y de nuev cuenta le aconseja que se aleje de Dalia, quien no merece la pena. Ulises sabe que su madre no soporta a la muchacha por ser la hija de Guadalupe Molina, quien fuera fiel empleado de su padre y esto porque seguramente el hmbre le sabe algun secreto, Nerviosa, Irene prefiere retirarse y en soledad jura que nunca nadie más que ella , Aarón Samaniego y Guadalupe sabrán la verdad que han ocultado durante años.

Carolina y Diana son informadas de la muerte de su madre, Florencia, y la velan en compañía de Aarón, al que Irene le da el pésame, lo mismo que Ulises, quien no deja de observar discretamente a Mauro y asegura a Amadeo que le tiene preparada una sorpresa a Diana, quien siempre que lo ve lo desaira y ha rechazado sus condolencias. Amadeo pide a su amigo que no sea cruel pero Ulises está lleno de crueldad y comienza a mostrar interés especial por Mauro, al que propone un jugoso negocio.

Aarón habla con Isaías Montes, presidente municipal de la localidad, quien le asegura que incidente en que su esposa murió no fue un accidente, sino que pudo ser provocado. Confundido, Aarón no se explica quién pudo haber qurido hacerle daño a su mujer, si esta no tenía enemigos, lo mismo que él. Se desahoga con Irene, quien le asegura que dando tiempo al tiempo sabrán la verdad.

Dalia aparece con su padre para dar el pésame a Aarón y Carolina, quien la trata con frialdad. Diana, con tal de provocar a Ulises, la acusa de ser una resbalosa que se ha empeñado en arrebatarle todo a su hermana. Ulises interviende y defiende a Dalia, a la que acompaña a casa, donde la rechaza cuando ella intenta besarlo, mientras que Diana tiene una discusión con Mauro, el cual le asegura que no permitirá que ella destruya sus negocios y menosprecie a la gente. Aparece Carolina, quien culpa a su hermana de que Ulises se haya marchado con Dalia en vez de quedarse a consolarla a ella. Diana se marcha y se topa con Irene, quien le echa en cara el haber avergonzado a su padre y hermana solo por lucirse delante de la gente y su hombre en turno. Diana ofende a la mujer, quien se ríe de ella y le asegura que está muy equivocada con ella pues no son iguales, ya que tanto Irene como Ulises son de verdadera alcurnia mientras que ella no es más que la hija de una vulgar ramera que para bien de muchos hombres ya está muerta. Diana corre a Irene del lugar y aparece Aarón, a quien la mujer, llorando, asegura que su hija es una vulgar que la ha insutado y humillado. Diana intenta defenderse pero Aarón no la escucha y da su lugar a Irene.

Mauro consuela a la solitaria Carolina, descubriendo que es una muchacha dócil y frágil por lo que comienza a sentirse extraño respecto a ella.

Dalia y Guadalupe reciben amenazas por parte de Irene, quien desea que la muchacha se aleje de su hijo. Guadalupe deja claro a la mujer que si ella se mete con su hija él destruirá lo que con años de trabajo su marido construyó, pues tiene las armas para hacerlo.

Graciela y Antonia, hija y mujer de Isaías, han regresado desde lejos para quedarse y Graciela busca a su gran amigo Amadeo, al que sorprende con Mauro, el cual le gusta desde el primer momento y lamenta saber que éste tiene una relación con Diana, Mauro pregunta porqué casi nade en el pueblo quiere a su novia y Graciela le hace saber lo despreciable que Diana es a pesar de que Amadeo le suplica que calle. Al saber entonces que Diana no es lo que él creía, Mauro no comprende como pudo haberse enamorado de ella y confiesa que ha comenzado a sentir algo por Carolina.

Aarón se reencuentra con Antonia, quien lo evita pero él insiste en hablar con ella. La mujer le pide que no e haga la vida dificil y él le asegura que deben aclarar el pasado. La mujer le suplica que siga callando y no la atormente pues ya no hay nada que ninguno pueda hacer.

Margarita, gran amiga de Dalia, está casada con Juventino, un hombre 20 años mayor que ella y el cual le ha dado una vida miserable, abusándola y manejandola a su antojo. El perverso Juventino prohíbe a su mujer tener amigas y relacionarse con otros hombres que no sean su hermano Nardo, al que le paga todoc on tal de que no se meta en su matrimonio. La muchacha reclama a su hermano el no ayudarla y permitir que la maltraten mas este considera que como toda mujer su hermana debe cargar con la crúz que le tocó.

Ulises exige a Irene que no se meta en su relación con Dalia, a la que quiere como a una hermana. Irene asegura que esa mugrosa jamás podría ser hermana suya y advierte a su hij que si no se aleja de esa gentuza lo obligará a marcharse lejos. Él se ríe de ella y le recuerda que la fortuna que su padre dejó fue toda para él pues a ella la desheredó en el último momento. A solas, Irene maldice a su difunto marido.

Al paso del tiempo Mauro no se separa un solo momento de Carolina, quien le muestra la vida en el lugar en que viven y lo lleva de paseo junto con Ulises, quien nota que el fuereño se está enamorando de la muchacha y lo incita para que esté con ella y se olvide de Diana. Sin embargo Mauro es fiel a sus principios y cree que no puede defraudar a su novia de tal manera. Luego Mauro pide a Carolina que lo ayude a hacerle pasar un mal rato y Diana enamorando a Mauro y esta se niega y sorprende a su amigo cuando le revela que con el poco tiempo que lleva de conocerlo Mauro la ha fascinado y enamorado pero ella está decidida a renunciar a él con tal de que sea feliz con su hermana. Ulises intenta besar a la muchacha y ella lo rechaza asegurando que ya no siente más amor por él. Por ello Ulises se une a Nardo para tenderle una trapa a la muchacha en la que el segundo será el beneficiado pues podrá hacerla suya. No cuentan con que Mauro aparece para defenderla.

Isaías revela a Aarón que Florencia tenía un amante y que cuando este la descubrió con otro tomó la decisión de matarla. Aarón no lo puede creer y acude a Irene para contárselo. Esta, cruel, le dice que al final de todo Florencia murió como lo que siempre fue: Una cualquiera.

Mauro ha hecho un gran negocio con Ulises, al que le cuenta que conoció Graciela y le pareció una chica interesante. Los dos acuden a la hacienda del Salto y se refrescan en la alberca, desde la cual Ulises admira la belleza de mauro y él también deja mostrar sus encantos, desnudándose por completo y alentándolo a que haga lo mismo. Mauro se desnuda y entra a la alberca .

Graciela se ve con Nardo, su gran amor, y este la besa asegurando que la extrañó. Luego la muchacha habla con Amadeo, quien le aconseja que se olvide de Nardo pues este no es bueno y ha estado detrás de Dalia Molina desde hace mucho tiempo.

Carolina revela a Aarón que se ha enamorado de Mauro y Ulises la ha alentado para que luche por él aunque eso signifiqu enfrentarse a su hermana. Diana, quien los ha escuchado, busca a Ulises y lo encuentra nadando desnudo con su novio. Le reclama el mal aconsejar a Carolina y ante insultos y arrojar aa la misma Irene a la alberca, la muchacha es sacada por la fuerza de los brazos de Mauro, quien le asegura estar cansado de ella y termina su relación. Diana le asegura que no permitirá que se enrede con su hermana.

Amadeo invita a Ulises a visitar a Graciela, quien les cuenta que Mauro le interesa y está dispuesta a todo por él. Amadeo le asegura a la muchacha que se enfrentará a una terrible enemiga: Diana, quien es una fiera. Sin embargo Ulises cree que Diana es un enemigo pequeño y hace ver a Graciela que ella está muy lejos de gustarle a alguien tan enigmático como Mauro, quien en realidad se ha interesado en Carolina. Aparece Nardo, a quien Ulises enfrenta a golpes para exigirle que se aleje de Dalia.

Margarita revela a Dalia no soportar vivir más al lado de Juventino y la amiga le aconseja que abandone a su marido y huya lejos, pero sin confiar en Nardo, el cual es capaz de traicionarla con tal de seguir beneficiándose de Juventino.

Graciela camina con Mauro y aparece Diana para armarle un escándalo y acusarla de ser una cualquiera. Mauro defiende a su amiga y advierte a Diana que si lo busca lo encontrará. Aparece Ulises para burlarse de ella y Diana le araña la cara.

Aarón insiste a Antonia para que le diga que fue de la hija que tuvieron hace tantos años y ella le revela que esa muchacha es Graciela, quien cree que Isaías es su verdadero padre y lo tendrá que creer así siempre.

Dalia y Guadalupe necesitan dinero que ella suplica a Ulises que le preste. El muchacho acude a hablar con Guadalupe, al que le pide que le entregue las escrituras de su casa a cambio del préstamo, seguro de que nunca le podrá pagar.

Finalmente Carolina es perseguida por Nardo, quien la acorrala hasta que ella no tiene escapatoria y la viola vílmente, ardiendo en sensualidad mientras ella sufre de dolor. Al terminar él le jura que si dice una sola palabra la matará. La muchacha llora y se desmaya por lo que su cuerpo es encontrado por Mauro, quien de inmediato la lleva a un hospital, donde se entera de que la chica ha sido violada.

Diana acude a Antonia e Isaías para exigirles que calmen los cascos ligeros de su hija, Graciela, quien aparece y al no resistir más la pone en su lugar con unas cuantas cachetadas para luego sacarla a rastras de su casa.

Ulises y Mauro se han vuelto inseparables y de eso se ha dado cuenta Amadeo, quien con gracia insinúa a Ulises que hay algo entre él y el ex de Diana. Furioso, Ulises suelta un golpe a su amigo y al tomarlo de las ropas le exige que nunca se vuelva a atrever a insinuar lo que ha dicho o le partirá la cara.

Mauro le pide a Carolina que le diga si fue Nardo quien abusó de ella y ella lo acepta por lo que el muchacho sale en busca del agresor para partirle la cara pero no o encuentra por ningun lado. Pide a Carolina que diga lo sucedido a su familia y Aarón se impacta al enterarse y obliga a su hija que levante una denuncia contra su agresor.

Juventino ayuda a Nardo a esconderse y le da dinero para que huya lejos antes de que lo envíen a prisión, no sin antes acsarlo de ser un estúpido. Ninguno se da cuenta de que Margarita los ha escuchado.

Los Samaniego consuelan a Carolina en compañía de Mauro, despertando los celos de Diana. El teléfono suena y esta contesta aterrándose. Aarón la descubre y le pide que le diga qué pasa. La muchacha le dice que alguien la ha amenazado advirtiéndole que se prepare para su muerte.

Con secretas intenciones, Ulises propone a Graciela que sean mejores amigos y ella acepta mas luego Amadeo le advierte que el muchacho es malévolo.

Irene y Antonia hablan del pasado y de los amoríos que ambas tuvieron con Aarón, engañando a sus maridos. Antonia revela que Graciela y Ulises se han hecho amigos y teme a que un día entre ellos surja algo más que una amistad pues en realidad son hermanos, ambos hijos de Aarón. Irene asegura que Ulises es hijo legítimo de su difunto marido y Antonia le recuerda que las dos saben que eso no es cierto, recriminándole el que siempre insista a su ástago para que enamore a Carolina, quien también es su hermana.

Llena de Miedo, Diana se las ingenia para engatuzar a Mauro, quien decide volver con ella. Son descubiertos por Ulises, quien ha ido a visitar a Carolina y los felicita por su reconciliación para luego marcharse lleno de rabia. Se topa con Aarón, quien le pide que le diga cuales son sus intenciones con su hija. Mauro deja claro que Carolina y él siempre serán únicamente amigos. Aarón queda satisfecho con eso pero no la muchacha, quien los ha escuchado y sufre irremediablemente.

La policía busca a Nardo e Isaías advierte a Juventino que si lo protege e incubre se verá metido en problemas. Juventino sostiene no saber nada del muchacho y descarga su furia contra Margarita, a la que culpa de todo.

Ulises descubre que no es hijo de su padre y exige a Irene una explicación. La mujer intenta mentirle pero él no le cree y la echa de su hacienda a pesar de que la angustiada madre le suplica de rodillas. La arrastra de los cabellos hasta dejarla fuera y no le permite la entrada. Ambos sufren por separado y el muchacho se desahoga causando conflictos en el bar del pueblo, donde se agarra a golpes con todos y es rescatado por Mauro, quien lo lleva hasta la ahcienda y le pide que se calme. En un arranque, Ulises besa a Mauro, quien lo rechaza y se marcha de la hacienda, confundido. Ulises llora lleno de dolor y jura que se vengará de todos los que lo han herido.

Aurora se ha convertido en un gran refugio para Aarón y Diana se da cuenta de ello por lo que amarga la existencia de la mujer cuando acude a Isaías para decirle que su mujer está seduciendo a su padre y se han vuelto amantes. Isaías enfrenta a Aaron, quien lo niega todo y reprende a su hija, a la que pregunta qué satisfacción siente al despotricar intrigas y hacer sentir mal a los demás. Diana calla y se marcha para enfrentarse a Graciela, quien la acsa de ser una calumniadora y la abofetea. De nueva cuenta aparece Mauro para interferir y esta vez asegura a Diana estar harto de ella por lo que abandona la hacienda y se instala en un hotel donde Graciela le aconseja que se quede en la hacienda Del Salto, con Ulises, pero Mauro se niega rotundamente y revela no estar seguro de querer seguir teniendo amistad con el hombre. Graciela lo deja en el hotel y se marcha, dejandolo desconcertado pues se da cuenta de que la chica viste de luto.

Dalia suplica a Ulises que no se de por vencido y luche por aceptar la realidad y siga siendo el que siempre ha sido. Ulises, quien también se viste de luto y sale sin importarle los consejos de su enamorada amiga. Cuando el muchacho sale, Dalia es sorprendida por Irene, quien la corre de la hacienda y prepara maletas para irse asegurando que antes hará algo que no puede dejar pendiente.

ABRIL 2010. Carolina no puede evitar sufrir por la agresión de Nardo y confiesa a su padre sentir demasiado miedo. Aarón le promete que su atacante aparecerá y lo refundirá en la cárcel con la ayuda de Isaías, mismo que sigue desconfiando de Antonia por lo que se enfrenta a Graciela, quien le hace ver que la esposa es incapaz de engañarlo. Sin embargo isaías sabe que la mujer con la que se casó una vez estuvo perdidamente enamorada de Aarón, quien a su vez se encuentra con la mujer y le dice que si ella no lo hace será él quien le revela a Graciela que es su padre. Los escucha Isaías, quien los enfrente y a Antonia no le queda más que confesar la verdad a su marido, quien sufre por su engaño y no desea lastimar a Graciela diciéndole la verdad.

Diana se baña y de pronto escucha ruidos extraños por lo que pregunta quién se encuentra cerca mas no recibe respuesta. Sale de baño y recorre la casa sin ver a nadie y serciorándose de que Carolina duerme. Regresa a su habitación, donde alguien le apunta con un arma de fuego y le dispara. Tras escuchar el disparo Carolina acude a la habitación de su hermana y se estremece al encontrarla muerta. Se comunica con Aarón para enterarlo y este sufre por la terrible pérdida mientras que la policía se desplaza en busca de un asesino pero no logran encontrar una sola pista.

Emilio intenta ayudar a Guadalupe con su deuda pero el hombre se opone y está dispuesto a entregar sus tierras y casa a Ulises con tal de obtener dinero. Emilio se las ingenia y salda esa deuda sorprendiendo a Dalia, quien descubre así que el muchacho en realidad la ama y es completamente distinto a Ulises, el cual solamente quiso sacar provecho de ellos.

Graciela pregunta Mauro si sabe quien pudo tener motivos para matar a Diana pero este no lo sabe del todo. No deja de pensar en Ulises y lo busca para preguntarle. Ulises no hace más que provocarlo y recordarle el beso que le dio, asegurando querer estar con él. Mauro lo rechaza y le exige que no se le vuelva a acercar.

Amadeo descubre que Nardo no huyó del pueblo y se encuentra escondido en una casa abandonada por lo que lo denuncia y este es detenido por haber violado a Carolina, quien acude a reconocerlo y acusarlo para luego velar a su hermana. Recibe el pésame de Ulises, a quien Aarón pide que se marche ues sabe que él y Diana jamás tuvieron buena relación. En venganza, Ulises asegura a Aarón sentirse feliz de que su hija hubiera muerto pues nadie en el lugar la quería por ser una intrigosa y revoltosa. Aarón se abalanza contra el hombre y son separados por Mauro, quien habla en privado con Ulises y le pide que haga lo mismo que su madre y se marche del lugar. Ulises asegura que eso jamás sucederá pues él es el dueño de la hacienda más grande del lugar y también el hombre más poderoso. Regresa a casa y se enfrenta a Irene, a la que corre. Esta le revela que Aarón es su padre.

Todo parece indicar que Nardo asesinó a Diana por lo que lo sentencian a muchos años en la cárcel, dejando caer sobre él todo el peso de la ley.

Margarita intenta huir de Juventino pero él la descubre y le pone una golpiza que la manda al hospital por lo que el hombre es arrestado. Dalia y Emilio aconsejan a la muchacha que denuncie a su marido pues solo así podrá librarse de él pero Margarita tiene miedo de las represalias de su hombre. Sin embargo se arma de valor y logra denunciarlo por lo que Juventino es condenado a pasar unos meses en prisión. Jura que saliendo se vengará de su joven esposa, quien toma sus cosas y se marcha del pueblo para siempre, ayudada por Emilio y Dalia, a quien Ulises busca para tener a alguien a su lado. Ella lo rechaza por intentar abusar de la necesidad de Guadalupe y da por terminada su amistad.

Graciela se entera de que Aarón es su padre y llora amargamente para luego rechazar al hombre, ante el cual se aparece Irene para decirle que Ulises ya sabe la verdad. Quien sufre al enterarse por los hermanos que tiene es Carolina ya que estuvo muchos años enamorada de su propio hermano, al que busca para abrazarlo y consolarse mutuamente. A ellos se une Graciela y los tres enfrentan a Aarón, al cual rechazan.

Al paso de un tiempo Graciela y Mauro se enamoran y esto despierta el rencor de Ulises, quien no desea que nadie sea feliz si él no lo es. Intriga para separarlos y entonces Mauro lo visita para enfrentarlo a golpes, exigiéndole que lo deje en paz o de lo contrario todos sabrán lo que es en realidad.

Antonia descubre que en realidad fue Inés la asesina de Diana y se lo hace saber a Aarón, quien enfrenta a la mujer, la cual para escapar intenta matarlo a balazos pero él logra detenerla disparándole también por lo que es detenida. La mujer declara su crimen y es enviada a prisión, donde Ulises aparece para repudiarla. Inés asegura que hizo todo por él y que engañó a su marido también por él, para que tuviera todo lo que ella siempre soñó. Ulises, cruel, le deja claro que la abandonará pudriendose en la cárcel.

Carolina y Graciela se reconcilian con Aarón, quien intenta acercarse a su hijo varón pero es rechazado. Hace las paces con Isaías, quien se divorcia de Antonia para que esta pueda estar al lado del hombre al que siempre amó mientras que ante los dos hombres se presenta Mauro para pedir la mano de Graciela, la cual le es concedida.

Juventino y Nardo pelean en la cárcel y el muchacho apuñala al hombre por lo que muere y pronto Margarita se entera de que ha enviudado. La muchacha regresa con la noticia de que está embarazada y lamenta no tener un padre para su hijo. Guadalupe le promete que él la va a proteger.

Dalia y Emilio se casan y a la boda se presenta Ulises, al que todos repudian. Él asegura que aunque Dalia se haya casado siempre lo amará solamente a él. Se marcha a encerrarse en su hacienda, descubriendo que se ha quedado solo y llenándose de locura día con día, desquitándose con empleados que lo abandonan poco a poco hasta quedar completamente solo, hundido en la monserga. Carolina y Aarón acuden a él para alentarlo pero los corre de su hacienda y les exige que no lo busquen más, despotricando insultos. Entonces recibe la visita de Graciela, quien le entrega la invitación a su boda con Mauro. La muchacha se marcha y Ulises estalla en rabia, rompiendo todo a su paso y tomando una escopeta con la que jura que no permitirá que nadie sea feliz. Aparece el mismísimo Mauro para proponerle que sigan siendo amigos si al final serpan familia pero Ulises lo corre deseandole lo peor para también jurarle que nunca lo dejará ser feliz con Graciela.

Llena de dolor y soledad, Irene se suicida en la cárcel y cuando Isaías acude a Ulises para darle la noticia se sorprende al darse cuenta de las condiciones en que este vive y comparte con los suyos su idea de que el muchacho ha enloquecido.

Finalmente el día de la boda entre Graciela y Mauro llega y mientras se casan Ulises viste de luto y recuerda su infancia, cuando un hombre lo persiguió por el campo para atraparlo y violarlo, confundiéndolo y atormentándolo desde entonces. Perdido en su confusión acude a las afueras de la iglesia, donde dispara a los recién casados, hiriendo a Graciela de gravedad. Huye a su hacienda y Mauro va detrás de él para enfrentarlo sorprendiendose al llegar y ver que la hacienda arde en llamas. Entra en busca de Ulises, quien se niega a salir, incendiándose también, impactando a todos al morir cuando la hacienda sufre una teerrble explosión. Este suceso marca las vidas de todos en el pueblo y hay quienes aseguran de que el fantasma de Ulises aún ronda por las ruinas de la hacienda.

FIN


© LA ÚLTIMA PRIMAVERA DR. 2010
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